El tipo de suelo de aviario viene condicionado, en parte por las especies que se vayan a instalar dentro del recinto y también por las dimensiones del mismo y el número de ejemplares que lo ocuparán.

Existen distintos tipos de suelo para instalar en nuestro aviario. A continuación, os hacemos un resumen de los suelos de aviario más habituales:

Suelo de aviario herbáceo

suelo de aviario herbáceo suelo de aviario El suelo de aviario: ¿cómo escoger el suelo de un aviario? suelo aviarioEste tipo de suelo, indudablemente muy atractivo, solo debería reservarse para áreas de vuelo de grandes dimensiones ocupadas por una sola pareja de loros. Desgraciadamente es muy difícil mantener limpia la superficie de un suelo cubierto de hierba. También el riesgo de infección por parásitos intestinales puede verse incrementado cuando el período de permanencia dentro del recinto se prolonga mucho tiempo. Además en las épocas de lluvia, sino se dispone de un buen drenaje, es probable que se enfangue y si los pájaros se posan en el suelo pueden ensuciarse el plumaje. Una opción intermedia consistiría en poner porciones de césped en las zonas que no se encuentran bajo las perchas y por lo tanto tienen menos riesgos de ensuciarse por las heces de los animales, mientras que las zonas situadas debajo de ellas se cubren con losetas fáciles de limpiar.

Suelo de aviario de gravilla

El aspecto general de los aviarios que alojan loros, suele ser muy poco atractivo y algo frío debido al hecho de que estos animales se muestren tan destructivos con las plantas que impiden su uso en la decoración interior. Para mejorar el aspecto del aviario podemos recurrir al uso de gravilla como alternativa al suelo de aviario desnudo de cemento. Esto tiene también algunos problemas de mantenimiento ya que aunque la gravilla actúa como filtro de las heces que se deslizan debajo por la acción de la lluvia, no ocurre igual con las plumas durante la época de muda. En esta situación no cabe más que efectuar la limpieza de las plumas a mano. La preparación de un suelo de gravilla requiere seguir algunos pasos. No es suficiente con esparcir la gravilla encima de la tierra y ya está. Es necesario excavar unos veinte centímetros de profundidad retirando toda la tierra y rellenarla con gravilla que debe ser relativamente gruesa y formar una capa de por lo menos 17 cm de grosor. Si vivimos en una zona muy lluviosa y tenemos parte del aviario descubierto, es importante incorporar un sistema de desagüe por debajo de la grava que impida que se formen charcos. Para asegurar más la higiene de este tipo de suelos pondremos losetas en los espacios situados debajo de las perchas que nos faciliten su limpieza.

Suelo de aviario de cemento

En el caso de querer un suelo más permanente deberemos utilizar el cemento. Es, de lejos, la mejor superficie para limpiarla y si le damos una cierta inclinación lograremos que el agua salga fuera del área de vuelo por la parte opuesta a la zona de refugio. En construcciones antiguas, si queremos hacer una cimentación del suelo tendremos que tener en cuenta de armarlo con tela electrosoldada de paso pequeño para evitar el acceso de los roedores que hayan podido instalarse previamente en el suelo. Una solución para evitar una limpieza constante consiste en poner un mantillo o capa fina de arena debajo de las perchas. Esto nos facilitará la limpieza al evitar que el excremento se adhiera al cemento. Una práctica habitual consiste en cubrir el suelo de la zona de refugio con unos 5 o 6 cm de arena para que los animales puedan disfrutar de los beneficios que tiene un suelo de aviario de estas características. Para evitar que se nos desplace la arena fuera de la zona cubierta, haremos un zócalo de 10 cm de altura. Esto paliará en cierto modo la frialdad del cemento y le dará un aspecto más natural. La arena la podemos limpiar con un rastrillo y reponerla cada cierto tiempo.

Suelo de aviario de arena

Este es el suelo de aviario más universalmente utilizado por sus indudables ventajas: fácil drenaje de las aguas, cómoda limpieza , distracción para las aves que escarban y juegan con ella, etc. Además es fácil de adaptar a cualquier base y de combinar con el resto de los materiales para el suelo. La arena más adecuada no es ni la de río ni la de playa , que tienen el canto rodado, sino la arena utilizada en la construcción que proviene de cantera y tiene los cantos vivos. Este tipo de arena es el que utilizan las aves para digerir las semillas. En general estos suelos pueden aplicarse tanto en áreas de vuelo de aviarios convencionales como en el caso de aviarios suspendidos.