¿Cría usted loros? Si es así, ¿cómo selecciona el macho y la hembra que pondrá juntos para formar una pareja reproductora? ¿Se fija en el tamaño, en el color o en que sea una mutación especial?¿O es solo la disponibilidad y, por último, la compatibilidad lo que decide que dos pájaros críen juntos? Cuando compramos una mascota, quizá una cacatúa Galah o un ara Macao estamos buscando un compañero y, en ocasiones, alguien que tenga preferencia por nosotros.¿Debemos detenernos a considerar las cualidades, casi imperceptibles que influirán en que un pájaro sea un buen reproductor o bien sea una perfecta mascota?

A veces deberíamos preguntar al criador sobre algunos aspectos de la cría y asegurarnos que los ha registrado de forma adecuada. Es lo que pensé cuando me puse a analizar por qué dos machos de Loro Gris, que pertenecían a dos hermanos, eran tan distintos. Admito que evidentemente habían tenido padres diferentes pero habían sido criados y alimentados a mano por el mismo criador y además desde el momento del destete habían vivido en la misma casa.

El caso es el siguiente.

Gus y Gilbert
Estoy de acuerdo en que personalidad y comportamiento pueden ser cosas muy distintas en los individuos pero, ¿en qué medida esta diferencia se debe a la carga genética y en qué medida a factores ambientales? Los dos Loros Grises estaban perfectamente; raras veces se les dejaba solos y gozaban de largos periodos de libertad por la casa. A la edad de un año, el Gris que se había adquirido primero (Gilbert) se mostró extremadamente temperamental durante algunos meses. Se negaba a entrar en su jaula y su propietario llegó a pensar que nunca mejoraría. Pero lo hizo. Ahora, con cinco años de edad, se porta muy bien aunque, en ocasiones puede morder si se enfada. Por el contrario, Gus pasó toda la adolescencia sin problemas excepto un breve período que duró un par de semanas. Gus tiene un temperamento maravilloso y se deja tocar por extraños. Nunca muerde. Si se enfada coge el dedo con el pico y tira de él. Es un pájaro excepcionalmente inteligente.

Nunca podremos saber con certeza porqué estos dos loros Grises son tan distintos, pero es interesante analizar cómo transcurrieron sus primeras semanas de vida.

Gilbert tenia sólo nueve semanas cuando llegó a su nuevo hogar. Allí fue alimentado a mano sArticle-20110123164339-16 Socialización Socialización del loro y éxito reproductor sArticle 20110123164339 16hasta que se independizó. Se vinculó afectivamente con el hombre de la casa, Ian, quien trabajaba en casa. Cuando Gilbert tenía sólo doce semanas de edad Ian se ausentó durante dos semanas. A gilbert le afectó mucho y fue muy difícil persuadirle de que comiera.

Algunos meses después Gus se incorporó a la familia. Se vinculó afectivamente con Tracy. Tracy es maestra, de manera que está fuera de casa durante varias horas los días laborables, pero Gus ha tenido siempre la compañía de Ian y Gilbert. Gus ha gozado de la seguridad que conlleva tener otro Gris como compañero. Fue alimentado a mano junto con dos hermanos mientras Gilbert era un único polluelo. Gus tiene cierta ventaja en la vida, en especial, por lo que se refiere a una socialización segura. Este hecho puede haber influido en su temperamento haciéndole más estable y más cariñoso.

Conductas asociadas a pájaros criados a mano
En ocasiones es necesario subir a mano a un pájaro que quiere destinarse a fines reproductivos. Esto no debería suponer problema alguno siempre que pueda socializarse con un miembro o miembros de su propia especie inmediatamente después de ser destetado. Así podrá aprender la conducta normal de su especie y probablemente no desarrollará conductas anormales como las que podemos observar en animales que han sido subidos a mano en solitario. Algunas de estas conductas pueden arrastrarse hasta alcanzar el estado adulto e incluso acentuarse. Para evitarlo, debemos esforzarnos en mantener los polluelos únicos con otro u otros jóvenes, a menos que tengamos un ejemplar adulto que pueda encargarse de hacer compañía al joven.

Por mi parte, para fines reproductivos, prefiero a los jóvenes criados por los padres, en parte porque no mostrarán rasgos de conductas no deseadas asociadas con loros criados a mano, y en parte porque la mayoría de los pájaros subidos a mano tienen menos miedo y por lo tanto se vuelven extremadamente agresivos cuando están criando. Por ejemplo, en dos parejas de Loro gavilán (Deroptyus a. accipitrinus), los machos eran animales criados por los padres y las hembras estaban criadas a mano. Durante la mayor arte del año, los machos permanecían alerta mientras las hembras se mostraban amigables y confiadas. Cuando se entraba en los aviarios durante el periodo de reproducción, las hembras atacaban y los machos no.

Integración tras el destete
La rapidez con que se realice la integración de los jóvenes criados a mano con los de su misma especie después del destete puede ser de gran importancia para su éxito futuro como pájaros reproductores.

Caso1
El año pasado crié a mano un Lorito Rajah, (Chalcopsitta atra insignis). Era el primer polluelo que nacía de una pareja. Por aquel entonces me encontraba fuera de casa, de manera que no pude inspeccionar el nido como lo hacía regularmente. Cuando regresé, la hembra había abandonado el nido después de que se anillara el polluelo. Fue sexado por ADN antes de ser destetado. Un macho de cuatro años que había perdido a su pareja cuando la joven hembra tenía cuatro semanas de edad, era un compañero potencial.

sArticle-20110123163602-32 Socialización Socialización del loro y éxito reproductor sArticle 20110123163602 32

Justo antes de que estuviera completamente destetada, la temperatura era suave. Empecé colocando     su jaula fuera en un pasillo cubierto frente a su aviario y fui incrementando poco a poco el tiempo de     permanencia diario. Primero fue una hora al día, luego durante una semana la dejé la mayor arte del     día. Al cabo de unos días coloqué la jaula dentro del aviario del macho. De inmediato voló a posarse       encima de la jaula. Al cabo de unos minutos le daba comida a través de los barrotes de la jaula. Estaba   encantada. El macho era también un animal criado a mano y a veces se mostraba muy agresivo               conmigo aunque nunca le había visto comportarse de forma agresiva con otros pájaros. Dos días             después abrí la puerta de la jaula de la joven hembra. Al poco la hembra estaba fuera en el aviario,         junto al macho, acicalándose las plumas mutuamente. Durante dos noches la devolví a su jaula, donde   dormía, antes de dejarla definitivamente con el macho. La introducción no podía haber ido mejor.         Seguramente parte del éxito se debió al hecho de que el macho estaba desesperado por la pérdida de     su anterior compañera, y nunca, antes de la muerte de ésta, había estado solo. Ahora, ocho meses      después, creo que tengo una pareja extremadamente compatible.

 

 

 

Caso 2

sArticle-20110123163622-90 Socialización Socialización del loro y éxito reproductor sArticle 20110123163622 90Lo que sucedió cuando intenté introducir un macho de Lorito Iris (Trichoglossus iris) criado a mano con una hembra joven, fue algo completamente distinto. Como el macho tenía sólo cuatro meses y la hembra 15, decidí introducir la hembra en la jaula del macho, creyendo que el pájaro de mayor edad sería el más dominate de los dos. Los dos habían estado siemre solos, sin pareja. La reacción del macho frente a la hembra fue instantánea: la atacó de inmediato y tuve que sacarlo de la jaula. La hembra estaba aterrorizada pero no herida. Ahora el macho joven está con otro macho más viejo. ¿con la esperanza de que sepa mantenerlo a raya! Desgraciadamente no ha sido así. El macho criado a mano es dominante aunque tolera al macho adulto. La hembra joven se ha emparejado felizmente con un macho adulto.

La mayoría de los loris ponen solamente dos huevos, de manera que la incidencia de polluelos únicos es ,más alta que en otras especies de loros. Desde muy temprana edad, incluso antes del destete, puedo observar conductas que nunca he visto en jóvenes criados por los adres, como rascarse la cabeza durante mucho rato, en lugar de la conducta normal de rascarse y ponerse de espaldas jugando con las patas y las alas.
Investigaciones sobre el comportamiento en grupo
Si se tiene la oportunidad, cualquier criador debería poner a los polluelos únicos de cualquier especie de loro en otros nidos para que sean adoptados por individuos de la misma especie.

Un estudio realizado en los Forpus conspicilliatus ha puesto de relieve que la vida de los jóvenes criados solos sin hermanos es más difícil. Existen razones para creer que esto es aplicable a muchas especies de loros, sobretodo a aquellas que muestran lazos de pareja muy estrechos.

Kyra Garnetze-Stollmann y Derk Franck han estudiado el comportamiento de una colonia de Forpus en un amplio aviario interior. El número de individuos variaba de 10 a 30. Observaron que las actividades del grupo tendían a ser sincronizadas. En un momento dado, la mayoría de los pájaros forrajeaban, se acicalaban o estaban quietos. El apareamiento y la puesta también podían ser sincronizados. Si algo asustaba al grupo, los pájaros se dispersaban, luego permanecían en silencio durante algunos minutos. Cuando el peligro había pasado, volvían a emitir llamadas de contacto y regresaban a sus perchas.

El hecho de que los Forpus inicien otra puestasArticle-20110123163715-64 Socialización Socialización del loro y éxito reproductor sArticle 20110123163715 64 inmediatamente después ( o incluso antes) de que los jóvenes abandonen el nido, hace que disminuya el contacto amistoso (permanecer en la percha juntos o acicalarse mutuamente) entre padres y jóvenes. Quince días después de que los jóvenes abandonen el nido, los padres se muestran cada vez más reacios a alimentarlos ( contrariamente a lo que sucede con los loros de mayor tamaño que son alimentados por los adres durante semanas e incluso meses después de abandonar el nido).

Los investigadores observaron que el juego parecía ser esencial para el aprendizaje social. Las relaciones entre hermanos son cruciales en este proceso de aprendizaje. Puede observarse como los pájaros jóvenes huyen de otros pájaros, incluso de sus adres, pero casi nunca de un hermano/a. Empiezan a establecer sus primeros lazos de pareja a los pocos meses de independizarse, pero estas relaciones, no necesariamente permanentes, no hacen desaparecer los estrechos lazos entre hermanos. Las relaciones de pareja no se forman hasta que los pájaros alcanzan la edad de un año. Sólo entonces, el pájaro cesa su interacción amistosa con sus hermanos. Sin embargo, si la pareja se rompe, las relaciones entre hermanos pueden, sin duda, restablecerse de nuevo.

La importancia de las relaciones entre hermanos puede observarse en la suerte que corren los jóvenes únicos que abandonan el nido. Sin hermanos, intentan mantener una estrecha relación con sus padres. Algunas veces lo logran después que los adres hayan superado la fase de distanciamiento de su prole. Algunos jóvenes únicos llegan incluso a ayudar a alimentar a sus hermanos más jóvenes aunque no sea demasiado frecuente.
Un estudio realizado en seis pájaros que fueron los únicos de su nidada dio los siguientes resultados: Cuatro mostraron dificultades para establecer o mantener lazos de pareja, y una hembra permaneció socialmente aislada. Sólo uno de los Forpus consiguió emparejarse y reproducirse. Éste último se había unido a dos hembras jóvenes que habían abandonado el nido al mismo tiempo que él. Una importante ventaja que tienen los grupos de hermanos es que se ayudan los unos a los otros en sus encuentros agresivos con otros pájaros. También, las relaciones de hermanos intervienen en la conducta de mantener un estrecho contacto corporal.
Existen algunos psitácidos, criados en cautividad que se muestran incapaces de criar, tanto si son criados por los padres como si lo son a mano.¿Podría este problema estar relacionado con la falta de una socialización adecuada cuándo eran jóvenes? Este es un factor al que debemos restar mayor atención, sobre todo en las especies mas sociales, como los loros neotropicales , las cacatúas y los loris.

Texto: Rosemary Low