Uno de los más bellos pájaros exóticos que se pueden ver en cautividad, es este pequeño diamante multicolor conocido comúnmente como Diamante de Gould. De sobra su conocida y elogiada belleza, fue hace escasamente 30 años un auténtico quebradero de cabeza para el que se iniciaba en la cría de aves ornamentales. Una completa frustración para aquellos que en su tiempo ya eran consolidados criadores de otras especies de pájaros australianos, puesto que veían como los bonitos Chloebia gouldiae (o Erythrura gouldiae en el pasado) morían sin remedio ante el más mínimo cambio, sin explicación alguna.

sArticle-20101213042217-75 diamante de gould Reproducción del diamante de gould (Erythrura gouldiae) sArticle 20101213042217 75         sArticle-20101213042834-45 diamante de gould Reproducción del diamante de gould (Erythrura gouldiae) sArticle 20101213042834 45

 

Complejas fórmulas de mezclas, con alguna semilla difícil de conseguir en Europa, sumado a unas temperaturas superiores a 24 ºC y con humedades relativas entre el 50% y el 60%. Eran algunas de las pautas a seguir si al menos se les quería mantener vivos. El agua era otro de los puntos fuertes. Debía ser embotellada y con un grado de pureza bastante alto. Muchas de estas normas se siguieron fielmente durante décadas. Incluso hoy en nuestros días parte de esa leyenda se sigue manteniendo en pié. Sin embargo la gran mayoría de los datos de cría provenían del norte de Europa y los más aventurados se acercaron hasta allí para comprobar como se conseguía el éxito con una especie que se cotizaba al alza. Las modas, como siempre, son fruto de prisas, desaciertos, etc… y en este caso no lo fue menos. Las humedades relativas “ideales” se sugerían altas, puesto que en países fríos los diamantes de gould se mantenían en invernaderos o jaulas acristaladas para controlar la temperatura que realmente sí que tenía que ser elevada. Los estríldidos con la coloración más variada del Planeta, provenían de capturas realizadas en las sabanas calurosas y secas de Australia. Por lo que entre otros inconvenientes propiciados por su origen salvaje, se veían confinados a lugares donde la humedad era demasiado alta, con lo que la proliferación de hongos patógenos se convertía en trampa mortal para un pequeño pájaro que carecía de defensas naturales que le permitieran afrontar con facilidad un obstáculo desconocido para la especie y más en circunstancias de estrés. En países como España e Italia con climas más benignos se trató de imitar fielmente los sistemas que en otros lugares habían funcionado. Y en la mayoría de los casos el fracaso solía ser estrepitoso. Los Gould alcanzaban altos precios en el mercado. Y los criadores, embrujados por el colorido no dejaban de embarcarse en la tarea de la cría.

Reproducción del diamente de gould con Isabelitas del Japón (Lonchura striata)

sArticle-20101213041931-25 diamante de gould Reproducción del diamante de gould (Erythrura gouldiae) sArticle 20101213041931 25Con el tiempo las sucesivas generaciones nacidas en jaula facilitaron cepas más resistentes que sin embargo no eran capaces de incubar o cuando lo hacían no daban alimento a sus pichones. Eran los hijos de las Isabelitas del Japón (Lonchura striata domestica). Efectivos padres adoptivos que permitieron producir el triple de descendientes de una sola pareja de goulds. A fuerza de utilizar estas versátiles amas de cría, se lograron grandes números de ejemplares que pronto comenzaron a ofrecer una completa paleta de colores variados, expresadas en las distintas mutaciones y sus combinaciones. Un apasionante mundo que logró cautivar incluso a los que en el pasado se resistían a tener alguna pareja dado sus elevados precios. En la década de los noventa, su cría se extendía por Europa a gran velocidad y pronto se veían con facilidad en las tiendas de mascotas a precios asequibles para todos los públicos. Su éxito, la caída de su valor comercial, junto con el inconveniente de mantener el doble de parejas de Isabelitas del Japón, por cada una de diamante de Gould y sumado a la tardanza en mudar para conseguir sus tan preciados colores, propiciaron la bajada de los precios junto con el desinterés de los criadores. No ocurriría lo mismo con la demanda, que se ha seguido manteniendo en un nivel más que aceptable. Un pájaro lucrativo en el pasado, que ha dejado de ser a ojos del “experto”….interesante.

 

Criadores en la actualidad 

sArticle-20101213042002-25 diamante de gould Reproducción del diamante de gould (Erythrura gouldiae) sArticle 20101213042002 25Los verdaderos adoradores de esta especie, no han dejado de lado a este emplumado versicolor. Es más, se han concentrado con más fervor en seleccionar mejores ejemplares en cuanto a color y forma. Los diamantes de Gould comienzan a ser difíciles de encontrar de forma habitual en las tiendas, con lo que de nuevo vuelven a resurgir con auge. El que lo ha tenido antes, nota su falta y vuelve a interesarse por él. Las aves ahora son mayores y más robustas. Se adaptan fácilmente a climas duros y no requieren dietas complicadas. La opción que más se busca actualmente, es la de utilizar ejemplares que sean capaces de alimentar a sus propios pichones. Son más sanos y en muchos casos pueden resultar más prolíficos.

 

Sistemas de cría efectivos 

Cría natural

Abandonando el método del uso de amas de cría, que es productivo en cuanto a número pero no en calidad. El mejor de los sistemas es el de la cría natural por parte de los propios parentales. Una técnica que se ve recompensada con el éxito con mayor probabilidad si se utilizan reproductores que fueron alimentados por sus progenitores originales en un principio.

Cría en grupo

Si no se cuenta con esa posibilidad, se puede recurrir a la socialización de ejemplares, que consiste en agrupar varios individuos procedentes de los dos tipos de cría. Si se hace en la etapa juvenil antes y durante la muda, se logran ejemplares que se reconocen así mismos como auténticos diamantes de Gould. Otra de las ventajas de la cría en grupos, es la de la selección natural de las parejas, que ahorrará muchos huevos infértiles debido a posibles incompatibilidades entre individuos. Esta última opción funciona muy bien en amplias voladeras, donde por otro lado, estos pájaros desarrollan al máximo sus cualidades físicas.

Reproducción por parejas

Entre las posibilidades, está la reproducción por parejas   aisladas, que mejora los resultados si en las jaulas contiguas hay más ejemplares en situación de cría. En el caso de optar por este sistema, lo ideal es que las aves tengan un buen espacio para volar, mínimo 45cm por ejemplar. En menos espacio pueden vivir y criar pero los problemas no tardarán en aparecer. El vuelo permitirá tener ejemplares en forma, sin acúmulos de grasa que son motivo de faltas de celo y retenciones de huevo.

sArticle-20101213041946-12 diamante de gould Reproducción del diamante de gould (Erythrura gouldiae) sArticle 20101213041946 12    sArticle-20101213041907-4 diamante de gould Reproducción del diamante de gould (Erythrura gouldiae) sArticle 20101213041907 4

Grupos en voladera

La condición gregaria de esta especie permite que no hayan agresiones entre los machos, con lo que si comparten recinto de cría no existirán problemas de este tipo. Con lo que una de las mejores modalidades de reproducción natural, es la de los grupos en voladera. Alojar un mayor número de machos que de hembras, es una buena norma, puesto que permitiremos que las parejas se elijan entre si, formando uniones plenamente compatibles. El número de nidos será igual o mayor al número de hembras.

Nidos

sArticle-20101213042059-74 diamante de gould Reproducción del diamante de gould (Erythrura gouldiae) sArticle 20101213042059 74El tipo de nidales es otro condicionante fundamental, puesto que a pesar de que existen muchos modelos, este pequeño pájaro sigue prefiriendo las pequeñas cajas de madera con abertura redonda. Las cajas semiabiertas pueden funcionar, pero si se hace el sencillo experimento de facilitarles ambos modelos, veremos claramente por el que se decantan. La oscuridad en el interior del nido, es muy importante para que la hembra se sienta confortable y lleve a cabo una incubación satisfactoria.

El control de los nidos por parte del criador, es fundamental en la fase de incubación, puesto que en ocasiones hay hembras que ponen mayor número de huevos de los que pueden incubar. Y es importante distribuir esos huevos correctamente entre las hembras del grupo. Lo ideal es cuatro por pareja y como máximo cinco. Del mismo modo, se puede hacer con los pichones para repartir balanceadamente el esfuerzo del equipo reproductor.

Un punto fundamental consistirá en alojar a estos pájaros en recintos aireados y en su defecto que posean un purificador de aire e ionizador. Las principales enfermedades del diamante de Gould están directamente relacionadas con su aparato respiratorio. En las regiones con climas más benignos de Europa se pueden mantener en voladeras al aire libre que es donde mejor desarrollan su ciclo vital.

Un pájaro con futuro

Desde que en 1844 el pintor y ornitólogo  inglés John Gould describiera al diamante que llevaría su nombre, se le colgó la etiqueta de “entre las aves más bellas del mundo”. Y será sin duda ésto, su belleza, lo que le permitirá prosperar en la avicultura. Confiaremos pues, en la perseverancia de los criadores serios que no tengan en cuenta las modas y desarrollen con independencia su pasión.

Texto: Rafael Zamora Padrón (Loro Parque y Loro Parque Fundación)