Más vale prevenir, que curar…

 

De poco sirve una alimentación correcta, unas visitas veterinarias rutinarias y ciertas pautas para mantener a nuestros loros en perfectas condiciones, si olvidamos un punto muy importante en la tenencia responsable de papagayos  y esta es sin duda, la Higiene: limpieza y desinfección.

Como propietaria de loros mascota creo que se hace necesario profundizar en algunos aspectos de la higiene que sin duda serán de interés para muchos de ustedes como en su momento lo ha sido para mí. No soy química, ni lo pretendo, pero investigando, formándose mínimamente y dejándose aconsejar por los expertos del mundillo, podemos tener unas nociones básicas para unas correctas pautas de higiene.

Dada la naturaleza “cochina” de los loros, es muy importante extremar el control higiénico y es un tema  al que en ocasiones, damos poca importancia. El cambio de hojas de periódicos semanales y el manguerazo de agua fría una vez cada mucho para quitar las cacas amontonadas (o antes si hay visitas en casa) deberíamos eliminarlo totalmente de nuestras rutinas para con los papagayos.

–        ¡Es que no puedo limpiar con tanta frecuencia porque se me estresa el loro!

Lo que realmente debería suponer un estrés añadido a los loros, es la NO rutina higiénica. Al fin y al cabo no engañamos a nadie más que a nosotros mismos, y a nuestro loro claro.

Tenemos que marcarnos unas rutinas planificadas, con un buen protocolo de limpieza y así podremos mantener un entorno lo menos contaminado posible, para poder así garantizar la salud de nuestros loros y evitar en la medida de lo posible el contagio de gérmenes patógenos e infecciosos o por lo menos minimizar riesgos.

sArticle-20120728134028-57 Higiene: limpieza y desinfección Higiene: limpieza y desinfección sArticle 20120728134028 57 sArticle-20120728134041-28 Higiene: limpieza y desinfección Higiene: limpieza y desinfección sArticle 20120728134041 28 sArticle-20120728134051-78 Higiene: limpieza y desinfección Higiene: limpieza y desinfección sArticle 20120728134051 78

Tengamos los conceptos claros…

Limpiar no es sinónimo de desinfectar. Con agua y detergente (Mistol por ejemplo) no desinfectamos, simplemente limpiamos.

Limpiando eliminamos la suciedad  físicamente (materia orgánica, polvo etc.…), removemos pero no matamos nada, es decir, quitamos lo que se ve, la “guarrería”. Si queremos reducir en nuestras jaulas y comederos, gérmenes nocivos y evitar su desarrollo deberemos también desinfectar. Así quitaremos lo que no se ve y para ello utilizaremos un producto químico normalmente (desinfectante) aunque disponemos también de métodos de desinfección basados en la temperatura o la radiación ultravioleta (el sol).

 

Existen multitud de productos diferentes que, a menudo, o bien desconocemos, o bien mal utilizamos…

¿Cuál es el desinfectante ideal? Pues depende de lo que queramos “atacar”, normalmente precisamos una combinación de productos, pero podemos elegir el  que posea un amplio espectro de actuación (el que lo ataque todo o casi todo, bacterias, hongos etc.), que sea de acción rápida (no podemos estar una semana desinfectando una jaula), que actúe en presencia de materia orgánica, que sea poco tóxico o de toxicidad reducida, que tenga un  agradable “olor”, con un efecto duradero y que sea de aplicación simple y barata, casi nada, ¿eh?.

Como regla general nunca jugaremos al “quimicefa” y no mezclaremos dos productos de limpieza. Ésto es muy importante ya que las reacciones químicas pueden llegar a ser altamente nocivas o puede resultar inactivado alguno de los productos.

Hay que saber elegir bien los mismos, dosificarlos convenientemente para su correcta actuación y planificar el orden de limpieza. Es decir, no me sirve de nada sumergir un comedero sucio en agua con lejía, aún en su correcta dosificación,  si no se ha lavado antes con una solución jabonosa para eliminar los restos orgánicos. No será la primera vez que escucho eso de – échale un buen chorro de lejía, déjalo un rato,  y enjuágalo – como veremos más adelante, eso no sirve absolutamente para nada, bueno quizás sí, para gastar dinero inútilmente.

Creo que no es preciso recordarlo, pero en ocasiones cometemos errores rutinarios y peligrosos como pude ser el mal almacenaje de todos los productos de limpieza, nunca debemos guardarlos junto a alimentos, ni junto a los utensilios de preparación de éstos para evitar contaminaciones. Deberíamos siempre almacenarlos con su nombre visible, la dilución a emplear, el método de aplicación y revisar el estado del envasado. No es recomendable verter el contenido en un envase para después retornarlo a su envase original.

 

sArticle-20120728134116-24 Higiene: limpieza y desinfección Higiene: limpieza y desinfección sArticle 20120728134116 24Los desinfectantes

Sin ánimo de intentar dar una clase de biología o microbiología (cosa por otro lado que no me compete) creo que hay algunos términos que aunque parezcan obvios debemos conocer para saber qué tipo de producto aplicar en cada caso, por ejemplo, para inactivar virus utilizaremos productos denominados VIRUCIDAS, y no los INSECTICIDAS que únicamente matan insectos y además son altamente nocivos para nuestros loros. Los BACTERICIDAS para matar bacterias en condiciones definidas (privarlas definitivamente de su capacidad de reproducirse quizás es mas “técnicamente” correcto). Un FUNGICIDA  tiene la propiedad de destruir hongos o mohos, incluyendo sus esporas. Ahora bien los términos BACTERIOSTÁTICO y FUNGISTÁTICO se refieren a la inhibición del crecimiento mientras el agente (producto) permanece en contacto.

Hay algunas consideraciones que creo importantes a tener en cuenta: siempre limpiaremos antes de aplicar el desinfectante, lo dejaremos actuar el tiempo preciso con su dosis adecuada, ventilando la estancia y enjuagaremos abundantemente para eliminar cualquier resto.

 

El Sol

Es uno de los recursos gratuitos al que todos tenemos acceso. Entre los múltiples beneficios que nos ofrece la luz solar, cabe destacar también su acción viricida en periodos prolongados debido a la radiación ultravioleta (UV).  Es por tanto recomendable utilizarlo siempre que nos haga falta, dejando aquello que queramos desinfectar una vez limpio, unos días al sol.

 

Solución Jabonosa  (Mistol, Fayri por ejemplo…)

Los detergentes  podemos clasificarlos de manera fácil en alcalinos, ácidos y neutros (en función de su pH).

De entre todos ellos, quizás la mejor opción sea un detergente  alcalino (que disuelve la grasa y las proteínas), aunque su eficacia puede verse alterada en función de la dureza del agua donde residamos. Además debería tener unas buenas propiedades de enjuague, que no deje residuos y no ser corrosivo, y por supuesto que sea biodegradable y económico.

Si en nuestro “Kit de Limpieza” poseemos un equipo de agua a presión, pondremos siempre que sea posible detergente para proporcionar una buena limpieza, pero recordando que no es suficiente para desinfectar.

 

 ¿Quién no conoce la lejía? Ese es el nombre común del HIPOCLORITO SÓDICO (al 2 ó 5%)

sArticle-20120728140158-79 Higiene: limpieza y desinfección Higiene: limpieza y desinfección sArticle 20120728140158 79Sin duda es el desinfectante más utilizado por todo el mundo (aunque prohibido en algunos países), su  alto poder desinfectante y su bajo coste lo hacen el producto estrella (y nunca mejor dicho). Su espectro de actuación (lo que es capaz de atacar) es muy amplio  pues  es sensible a bacterias Gram +, Gram -, micobacterias Gram +, Hongos, virus y esporas bacterianas. La lejía además, posee acción desodorante.

Recordemos aquello de – pon lejía, déjalo un rato y enjuaga –, y bien, ¿qué duración tiene un “rato”? Ese “rato” lo marca el fabricante y no se nos puede olvidar revisarlo para logar la mayor efectividad.

Hay que tener presente, y es algo muy importante, que la lejía no actúa en presencia de materia orgánica, por lo que se hace imprescindible utilizar una solución jabonosa previamente o usarla junto a un detergente tensioactivo. Pero además, hay que tener en cuenta que el sol, también la inactiva.

Si la utilizamos de manera muy concentrada puede ser corrosiva con acero inoxidable (comederos por ejemplo), disponemos en el mercado de un producto denominado  Viroclean de la casa Bayer, es una mezcla de detergente con lejía entre otros compuestos, y que introduce un agente inhibidor de la corrosión.

Por la toxicidad de sus gases hay que utilizar la lejía ventilando bien y por supuesto no mezclar nunca con otros productos, sobre todo con Amoniaco, la mezcla de estos dos productos desprende unos gases altamente tóxicos llamados cloraminas, estos no sólo son tóxicos para nosotros, para nuestros loros y para el medio ambiente también. Es importante enjuagar y secar bien después de su utilización.

A los compuestos iodados (Weladol o el famoso Betadine)no les afecta ni la dureza del agua ni la temperatura, pero también presentan inactivación frente a materia orgánica y luz solar. Son menos irritantes y no tan corrosivos como la lejía, pero con un coste mayor. Su actuación es rápida y de amplio espectro frente a bacterias hongos y virus, aunque pierden efectividad frente algunos tipos de virus.

El espectro de actuación del Formaldehido (DC&R) es muy amplio (hongos, bacterias, esporas, virus micobacterias y actúa en presencia de materia orgánica, su uso en algunos países europeos está restringido pues es irritante, tóxico y cancerígeno en forma de gas. Por tanto, yo personalmente desaconsejo su uso en condiciones normales.

Entre los desinfectantes más potentes y con menos toxicidad encontramos los Glutaraldehidos que lo atacan casi todo (virus, bacterias, micobacterias, hongos, esporas, incluso alguna fuente cita a las odiosas clamidias). Actúan en presencia de materia orgánica y en aguas duras, es rápido y no es corrosivo en metales o plásticos, pero su estabilidad es limitada.

Los fenoles (Biosal, Desiprafen, Tek-trol…)no son efectivos frente algunos virus y esporas de bacterias. Si atacan micobacterias, bacterias, hongos y algunos tipos de virus. Es activo en presencia de aguas duras  pero frente a  materia orgánica se reduce su actividad. Es altamente corrosivo e irritante y presenta toxicidad ambiental por su baja biodegrabilidad.

Los que están de moda son loscompuestos de amonio cuaternario (Despadac, Tetraseptol, Bardac 22, Fulsan…).A grandes rasgos y sin entrar en particularidades en función del fabricante, su utilización como agente desinfectante ha de ser muy diluida y se contamina fácilmente.

Tienen un espectro de actuación amplio, pero no son efectivos frente a micobacterias, esporas de bacterias u hongos. Es estable al calor y la materia orgánica no le afecta. Fácilmente biodegradables hay que hacer especial hincapié al aclararlos porque tienden a adherirse a las superficies. Su toxicidad es baja.

 

sArticle-20120728134105-92 Higiene: limpieza y desinfección Higiene: limpieza y desinfección sArticle 20120728134105 92 sArticle-20120728134139-0 Higiene: limpieza y desinfección Higiene: limpieza y desinfección sArticle 20120728134139 0

La clorhexidina (Hibitane, Hibiscrub, Nolvasan…) a mi particularmente es la solución que más me gusta cuando se hace imposible sacar a los animales para desinfectar correctamente, por su baja toxicidad e irritación, además tiene un gran poder de desinfección. Es sensible frente a hongos, bacterias y virus, posee poca actividad esporicida, frente a micobacterias o bacterias, y algunos virus. Se utiliza también para la limpieza de heridas; de sondas, jeringas y comederos

 

Como ven hay infinidad de combinaciones en cuanto a la elección de un buen desinfectante y su uso, y productos diversos como los de la casa Bayer el Virocid o el  Virkon Seste último esmuy utilizado por su acción viricida aunque su espectro también cubre bacterias, hongos, levaduras. Posee una baja toxicidad en función de su dosificación y es seguramente el producto más utilizado en centros veterinarios, donde podemos conseguirlo.

 

PREPARACIÓN DE COMIDAS

En casa tenemos unos buenos hábitos higiénicos y siempre nos lavamos las manos antes de preparar los alimentos de nuestros papagayos (y los nuestros también, obviamente). Todos los utensilios que utilizamos para prepararlos como las tablas de madera, cuchillos, escurridores etc. Son de uso exclusivo para los loros, nunca cortamos fruta en la tabla de cortar carne para nosotros y la vida de estas tablas de madera es limitada.

Conozco personas que tienen tablas de madera para cortar, desde hace ¡25 años!

Las frutas y verduras las lavamos a conciencia siempre, por el riesgo de la aplicación de ceras (para dar un brillo extra en frutas y algunas verduras) pesticidas y demás productos con riesgo tóxico para nuestras aves. Hay fuentes  que citan la efectividad de sumergir durante un tiempo los vegetales en agua con vinagre, la utilización de clorhexidina (al 2%), o incluso diluyendo algunas gotas de lejía (lo debe especificar en el recipiente) en el agua para garantizar su limpieza de manera segura.

 

LA JAULA

El complemento perfecto del kit de limpieza sin duda lo compone una máquina de agua a presión, pero por desgracia los mileuristas que vivimos en una casa de 80 mt2 con una mini terraza y vecinos, lo tenemos sumamente complicado para proveernos de un aparato de estas características. Sí que podemos acceder en ocasiones al uso de una Vaporetta que sin duda facilitará la limpieza mecánica.

Si limpiamos sobre limpio, la tarea se hace sumamente fácil. A diario es suficiente con cepillar la jaula insistiendo en los lugares donde las deposiciones se hacen más evidentes y alrededor del comedero, después pasaremos un trapo húmedo con una solución jabonosa (o clorhexidina por ejemplo). Manteniendo esta rutina diaria y sin tener ningún loro enfermo, puede ser más que suficiente, pero cada cierto periodo de tiempo (un mes por ejemplo) deberíamos desinfectar a fondo (ahora sí podrían utilizar la lejía habiendo sacado a los loros) como una opción un poco más agresiva.

Si las deposiciones o restos de alimentos son más difíciles de eliminar (que no deberían), podemos aprovechar en bañar a nuestro loro en ese momento, con lo que ablandaremos todos estos restos y nos facilitará la tarea.

Nosotros utilizamos mucho el lavavajillas para los comederos y sus aros, para juguetes acrílicos, perchas limauñas que no se deshacen, y los desinfectamos a diario con un estropajo de uso exclusivo para esta tarea (yo incluso lo tengo en una cubeta con una solución de agua e Hibiscrub (clorhexidina) mientras no lo utilizo.

No nos olvidemos de la desinfección de cepillos, fregonas y demás utensilios utilizados.

 

LA MADERA (pechas, juguetes etc.) es muy muy difícil de desinfectar por su porosidad, requiere incluso esterilización. En función de los agentes químicos que utilicemos (incluso para la esterilización) podemos tener un riesgo muy grande de intoxicar a nuestras aves. Pienso que se hace totalmente indispensable mantenerla en buen estado con una limpieza casi diaria, aunque la madera más que desinfección, precisa sustitución.

Particularmente creo que una buena limpieza con una solución de clorhexidina, agua bien caliente y unos días al sol puede ser una solución interesante para tratar la madera que ofrecemos a nuestros loros.

 

 

CUARENTENAS CASERAS

Cuando tenemos un loro mascota en casa y decidimos ampliar la familia con un nuevo ejemplar, no sé porque motivo se suele olvidar  que debemos pasar cuarentena extremando las medidas higiénicas, entre otros motivos por la seguridad del loro que tenemos en casa. La cuarentena no es una medida zoosanitaria exclusiva de grandes criaderos ni zoológicos.

¿Pero, y que es una cuarentena exactamente?  Es un periodo de tiempo de observación, aislamiento y si es preciso tratamiento. Periodo en el que realizaremos los exámenes veterinarios pertinentes a las nuevas mascotas  (hemograma, coprológico, Clamidia, Circovirus etc.). Si el loro procede de un criadero o particular, de nuestra confianza o no (no voy a entrar en la polémica de si  se deben o no repetir pruebas) deberemos igualmente darle un periodo de observación aislado.

Pongamos un ejemplo, yo me paso algunos años ahorrando pues soy mileurista, trabajando como una mula, haciendo horas extra e informándome sobre la tenencia de un A. ararauna en casa. Después de un gran sacrificio tengo a mi Guaca en casa y con el tiempo decido que me voy a comprar una pareja de ninfas para iniciarme en la cría. A estos loritos tan pequeños que parecen tan saludables, tan solo hay que mirarlos, están estupendos, ¿tengo que pasarles una cuarentena? Pues SI, independientemente de la procedencia de las ninfas, del coste veterinario y de lo “bien que se ven” deben pasar cuarentena. Sobre todo las ninfas que (como otras pequeñas psitácidas) son un peligro transmisor en potencia.

Pero y ¿Cómo hago yo una cuarentena en mi casa, si lo ideal es que sea incluso en un edificio independiente? ¿Como hago si preciso de sistemas de filtrado de aire, entre otras cosas? Desde luego tenemos que adaptarnos a nuestras posibilidades, que aunque no sean 100% efectivas, sin duda reducirán en un alto grado los riesgos y minimizaremos las consecuencias.

Es muy importante a la hora de hacer una cuarentena “casera”  tener presente una frase PUEDES ENTRAR…. PERO NO TE PERMITO SALIR.

Cuando el loro llega a casa va directamente a la habitación elegida para la cuarentena, el transportín o caja con el que lo traemos se quedará allí hasta la finalización de la misma. Esperaremos unos días desde su llegada antes de realizar las pruebas veterinarias, para intentar minimizar la alteración de valores clínicos por un cuadro de estrés.

La cuarentena debe ser supervisada por nuestro veterinario especialista en exóticos siempre, el cual nos asesorará sobre la duración exacta y cualquier aspecto de la misma. Mínimo debemos fijarla en 30 – 40 días.

Podemos utilizar una habitación de la casa, que quede lo más alejada posible de la habitación habitual del loro que ya tenemos, esa habitación debe tener como requisito una ventana para poder ventilar a diario y siempre será la última en atenderse.

Ahí la puerta permanecerá cerrada y a ser posible únicamente una persona de la familia se encargará de atender al loro, observación, reposición de alimentos, limpieza exhaustiva y diaria (muy importante).

De poco sirve que en la puerta de entrada a la habitación coloquemos una “cubeta” o pediluvio con una solución desinfectante,  esto se hace imposible en una mini-vivienda sin además disponer de otros sistemas de barrera añadidos, la materia orgánica que podamos llevar en los zapatos puede inactivar el desinfectante, así que lo mínimo es que en  esa habitación el calzado sea independiente y de uso exclusivo en la misma. Podemos colocar bajo la puerta una alfombrilla (o una toalla vieja) para evitar que “los malos” salgan de ahí, o salgan muy poquitos. Nos cambiaremos de ropa,  protegeremos las manos con guantes de látex (que no eximen de lavarnos las manos cuando salgamos de la habitación con un desinfectante) y un gorro para el pelo (de los de ducha por ejemplo), intentaremos no acceder a la habitación con joyas, ni relojes de ningún tipo. Al salir de la habitación es importante que los medios que pongamos para proteger, no salgan al resto de la casa. Todo esto para evitar lo que se llama transmisión cruzada (llevar gérmenes de una estancia a otra).

Un cubo de basura independiente, colocado en esa habitación. Y de la habitación al contenedor de residuos de la calle directamente. Escobas, cepillos y recogedores en la en la cuarentena podrán entrar, pero “no les será permitido salir” al resto de la casa. No habrá rotación de comederos, ni de juguetes entre el loro que tenemos en casa y el que está en cuarentena, aunque esté desinfectado previamente, es más si es posible las limpieza de comederos la haremos en un lugar distinto al habitual (en el cuarto de baño si es preciso).

El bote de semillas o pienso no puede rotar para hacer un reparto de comidas. Será independiente y estará confinado en la cuarentena. Todo lo que precisemos para el loro (basculas, cucharas…), será siempre independiente de esa habitación. Esa sala hay que tratarla como si tuviera la “peste” y el virus más contagioso jamás conocido, sólo así y en caso de riesgos minimizaremos los mismos.

Vaya resulta que he tenido problemas con la instalación eléctrica en casa, y tenemos al especialista que anda quitando enchufes por todas las habitaciones, lo siento, aquí el señor “chispas” tomará las mismas precauciones que tomamos el resto de la familia.

Si no es posible tomar estas mínimas precauciones por cualquier motivo, entonces deberemos plantearnos pasar la cuarentena en casa de algún familiar (sin loros lógicamente) o un amigo. Una vez que nuestro veterinario nos dé el Visto Bueno podemos ya colocar al papagayo en su dependencia definitiva y por supuesto podemos limpiar y desinfectar totalmente tanto la estancia, como todos los utensilios utilizados en ella.

Espero sinceramente que no os haya “aturullado” con tantos productos y procedimientos, pero estoy convencida que hacer hincapié en estos temas sobre limpieza y desinfección puede sernos muy útil en la tenencia responsable de nuestros loros mascota, y tengo la impresión que a menudo, no los tenemos demasiado en cuenta.

Me ha interesado siempre mucho este tema, en el que siempre se ha recomendado: “tienes que desinfectar la jaula…” pero nadie se preocupaba de decirte cómo hacerlo… hoy, tengo la suerte de vivir con quien vivo, que me puede asesorar (Gracias Churri!), pero además, escribir este artículo ha supuesto un duro trabajo de recopilación de información que yo hoy, espero que sea de ayuda para vosotros, si tenéis las mismas inquietudes por aprender como tengo yo.

Myriam Navarro 

 sArticle-20120219171341-49 Higiene: limpieza y desinfección Higiene: limpieza y desinfección sArticle 20120219171341 49