L PTILOPO DE ESPALDA NEGRA

(Ptilinopus cinctus albocinctus)

Los ptilopos son un grupo de 50 especies de palomas frugívoras provenientes de Asia. Se caracterizan porque la mayoría de ellas tienen un colorido que podría perfectamente competir con el de muchas especies de loros. Todas ellas tienen los tarsos emplumados hasta los dedos y raramente bajan al suelo. Son verdaderos equilibristas y normalmente prefieren ramas finas para posarse. En cautividad no son aves frecuentes.

La mayoría de los criadores tenemos un cierto respeto por estas aves ya que son sensibles al frío, la dieta tiene que ser bastante elaborada, no son fáciles de reproducir y como buenas aves frugívoras que son, los excrementos son abundantes y difíciles de limpiar. Por otro lado, son aves con un comportamiento interesantísimo de observar, tienen unas formas y coloridos excepcionales y pueden dar grandes satisfacciones si se les aloja y cuida convenientemente.

 

EL PTILOPO DE ESPALDA NEGRA (Ptilinopus cinctus)

Existen 6 subespecies:

– Ptilinopus cinctus baliensis

– Ptilinopus cinctus albocinctus

– Ptilinopus cinctus everetti

– Ptilinopus cinctus cinctus

– Ptilinopus cinctus lettiensis

– Ptilinopus cinctus ottonis.

Las diferencias entre ellas son relativamente grandes, especialmente en el caso de la P. c. albocinctus cuya cabeza y cuello son grises frente al color crema del resto. El dimorfismo sexual está muy poco marcado siendo la hembra ligeramente más pequeña que el macho. En la subespecie nominal P. c. cinctus, la hembra podría tener un sombreado gris en la parte posterior de cabeza y cuello. En el resto, no hay diferencias en la coloración. En la naturaleza estas palomas viven en zonas boscosas entre el nivel del mar y los 1500 metros de altitud. Su dieta no está estudiada, aunque presumiblemente se alimenta principalmente de frutas y bayas que recoge directamente de las ramas de árboles y arbustos. La temporada de cría parece que se extiende entre abril y julio en la naturaleza. La puesta de compone de un único huevo blanco que es incubado durante 21 días por ambos padres. El crecimiento del pichón es extremadamente rápido y a los 14 días de edad ya salta del nido siendo perfectamente capaz de volar de rama en rama siguiendo a sus padres. (Fuentes: Handbook of the birds of the World, vol. 4)

 

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sArticle-20120302223606-89 El Ptilopo de espalda negra El Ptilopo de espalda negra sArticle 20120302223606 89

 

 

Hemos de decir que estas palomas son extremadamente raras en cautividad. Desde hace tiempo tanto varios amigos como yo hemos estado buscando información sobre ellas y no hemos conseguido contactar con nadie que las tenga. En cuanto a la reproducción en cautividad, lo único que hemos podido encontrar es una referencia a un caso de cría de la subespecie nominal. La P. c. albocinctus, parece no haberse reproducido en cautividad hasta ahora. La primera vez que yo vi esta especie fue en el año 1999 durante un viaje a Holanda. Un conocido importador de aves de este país tenía un pequeño grupo de estas palomas a la venta. Por aquellos tiempos yo vivía en Vitoria en el norte de España donde el clima no es favorable en absoluto para la cría de las palomas de las frutas así que me puse en contacto con un amigo al que sabía que podían interesarle y finalmente las compré para él. Posteriormente él adquiriría otra pareja y 3 años más tarde, como consecuencia de una gran ola de calor, perdió la mayor parte de sus ptilopos con lo que se desencantó completamente y decidió vender los pocos que le quedaban vivos, entre ellos un macho y dos hembras de Ptilinopus cinctus albocinctus. En aquellos momentos fue otro amigo de Madrid quien los adquirió junto con algunas otras especies. Este nuevo criador los tuvo durante otros 3 años sin resultados en la cría y finalmente decidió volverlas a vender dado que esta especie tiene un tamaño relativamente grande y él en Madrid tenía problemas de espacio. Afortunadamente, yo vi el anuncio de este criador en el que solo decía “vendo palomas de las frutas”. Durante este tiempo, mi vida había cambiado drásticamente y me había desplazado a vivir a Estepona (Málaga) donde el clima es subtropical y me permite tener este tipo de aves con muchísima más facilidad que en el norte. Rápidamente le llamé para ver de qué especie eran y para gran sorpresa mía hablando con él descubrimos que se trataba de las mismas palomas que yo había traído de Holanda 6 años antes. Obviamente adquirí los tres ejemplares y a los pocos días mis palomas llegaban por una agencia de transporte.

 

Alojamiento

sArticle-20120302223613-39 El Ptilopo de espalda negra El Ptilopo de espalda negra sArticle 20120302223613 39   Tras su llegada fueron instaladas en una pajarera hexagonal de 5 metros de diámetro y 2.5 de altura,    en la que se recrea un pequeño trozo de selva húmeda tropical con un pequeño estanque al que el          agua llega en cascada por una pared de piedra, y en la que hay también un árbol seco al que le hemos    llenado las ramas de plantas epifitas (orquídeas, bromelias y anthuriums principalmente). Estas            palomas tienen un carácter bastante tímido y asustadizo por lo que al principio, simplemente nos         dedicamos a observarlas en la distancia permitiendo que se adapten a su nuevo entorno con calma.       Nuestras palomas comparten pajarera con algunos otros pájaros tropicales, concretamente una             pareja de tángaras violetas (Euphonia violacea), 3 hembras de dacnis azul (Dacnis cayana), una           pareja de pájaros ratón de nuca azul (Urocolius macrourus), una pareja de Palomas de la fruta de         pecho amarillo (Treron waalia), un macho de Ptilopo de cabeza negra (Ptilinopus melanospila) y         una pareja de faisanes de Palawan (Polyplectron emphanum). La convivencia hasta el día de hoy ha     demostrado desarrollarse perfectamente y no hemos observado ningún tipo de agresión entre ellos, más allá de las pequeñas disputas que se dan entre las mejores familias. En cuanto a los ptilopos de espalda negra, lo cierto es que no hemos observado ningún comportamiento que podríamos ligar a la cría. Si bien su carácter ha mejorado sensiblemente desde su llegada, aún siguen siendo aves reservadas y procuramos no interferir demasiado.

 

Dieta Para su alimentación no nos hemos complicado mucho la vida. Simplemente les ponemos cada día una macedonia de frutas cortadas en dados, una buena pasta para aves insectívoras y frugívoras y un pienso compuesto bajo en hierro para tucanes y otros frugívoros. También les ponemos agua en un bebedero elevado ya que es sabido que a estas aves no les gusta nada bajar al suelo ni siquiera para beber. De hecho, nunca las he visto en el suelo a pesar de que tienen un estanque como he dicho antes. He observado también que con frecuencia beben el agua acumulada en la copa de las bromelias.

sArticle-20120302223850-44 El Ptilopo de espalda negra El Ptilopo de espalda negra sArticle 20120302223850 44             sArticle-20120302223622-92 El Ptilopo de espalda negra El Ptilopo de espalda negra sArticle 20120302223622 92

Reproducción La cría de estas palomas llegó de una manera completamente inesperada. Como he dicho, no he observado ni paradas nupciales, ni construcción del nido ni ningún otro comportamiento que pudiera permitirme adivinar lo que iba a ocurrir. Simplemente un día entré en la jaula para realizar algunas reparaciones en el interior cuando de pronto me di cuenta de que me faltaba una de las palomas, concretamente el macho. Al poco tiempo de buscarlo lo encontré en la maceta de un helecho, con toda la apariencia de estar incubando. Los ptilopos cuando incuban adquieren una postura muy particular con la cola inclinada hacia arriba casi vertical. Esto ocurrió el día 1 de Enero de 2006. Obviamente interrumpí todos mis trabajos y dejé en paz al palomo que en ningún momento se movió de su maceta. A partir de ahí supuse que realmente había un huevo ya que durante los siguientes días siempre había una paloma en la maceta bien él o bien una de las hembras (obviamente siempre la misma). Cuando ya el huevo se había incubado durante un tiempo fue cuando me atreví a inspeccionar el nido por primera vez, con la ayuda de un espejo para no molestarlas. Como yo suponía en la maceta había un huevo blanco directamente sobre la tierra. No habían aportado ningún material al nido, no había ni ramas ni nada parecido, simplemente tierra y el huevo encima. Si mis cuentas no fallaban el huevo debió ser puesto el día 31 de Diciembre por lo que el nacimiento debería producirse el día 20 de Enero. Cuando la fecha ya se acercaba mis nervios crecían a medida que avanzaba el periodo de incubación. Por fin el día 20 llegó y armado de mi espejo me decidí a mirar a ver qué había ocurrido. Efectivamente la palomita había nacido. En la maceta se encontraba un pichón diminuto, parecido en su aspecto a la mayoría de los pichones de paloma con un poquito de plumón y un pico desproporcionadamente grande para su tamaño. Los padres demostraron ser unos criadores excelentes. En ningún momento lo dejaban solo ni siquiera cuando yo entraba en la pajarera (y eso que el nido estaba directamente encima de la puerta de acceso).

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El crecimiento fue extremadamente rápido. Hacia la semana de edad ya tenía cañones por todos lados y exactamente a los 14 días abandonó el nido. En este momento casi no tenía cola, pero las alas ya estaban bastante desarrolladas y ya se permitía volar de rama en rama por toda la pajarera. Es curioso que ya con esta edad tuviera el mismo tic que sus padres que sacuden la cola con muchísima frecuencia. Tengo que decir que si bien mientras el pichón estuvo en el nido nunca lo dejaron solo, una vez que salió se pasaba el tiempo en alguna rama pero sin que los padres le hagan ni caso. A día de hoy, nunca les he visto alimentarlo (aunque es obvio que lo hacen cuando yo no estoy presente) y salvo algunos intentos del pichón por llamarles y seguirles por la jaula, nunca los veo juntos. Actualmente el pichón tiene ya 37 días. Ya está casi completamente desarrollado. Desde hace 3 días, los padres incuban otro huevo. Solo me queda desde aquí animar a todos los criadores a que se atrevan con la cría de estas aves fantásticas ya que si bien es algo más trabajosa que la de las palomas granívoras, la satisfacción de conseguirlo también es mucho mayor.

 

Eduardo Alzola

Blue Macaws