Es curioso que todavía  se importen especies que se mantienen en cautividad con bastante éxito después de un tiempo relativamente corto y se reproducen. En cambio una especie de inseparables, que se conoce ya hace más de 400 años, nos plantee todavía un gran problema: el agapornis pullaria, llamado también de cabeza naranja del que sólo algunos avicultores han conseguido su reproducción.

 

Alojamiento

Al igual que todos mis inseparables, mis Pullaria están alojados en pequeñas voladoras de interior que miden 150 x 70 cm por 1,25 de altura. Estas medidas han sido descritas como las ideales por los avicultores que han obtenidos buenos resultados con esta especie. Estas aves deben alojarse separados durante el período de reproducción. Como perchas hay que proporcionarles ramas naturales de distintos diámetros. Tienen la mala costumbre de agarrarse a la tela metálica y ensuciarla.

Alimentación

En cuanto a la alimentación no existe una respuesta cien por cien exacta al respecto. Los hábitos alimentarios cambian de un pájaro a otro, pero además su preferencia por ciertos alimentos puede cambiar de un día para otro. Cada avicultor debe intentar encontrar una línea media cambiando por lo menos dos veces por semana su alimentación. Aunque dudo que en la naturaleza puedan elegir tanto, con el sistema que empleo, se ha demostrado que con una oferta suficientemente importante y variada de frutas, legumbres, verdura y semillas germinadas, los pájaros se sienten bien. Mi método de alimentación se compone de una parte de mezcla de semillas para inseparables sin pipas de girasol, una parte de alimento germinado y una tercera parte de pasta mezclada con copos para perros. Esta mezcla ligeramente humedecida por los granos germinados y espolvoreando por encima un compuesto de minerales, se les ofrece diariamente. Hemos de tener cuidado de que lo que se les ha dispensado por la mañana en un comedero plano desaparezca al terminar el día incluso los granos germinados y las semillas pequeñas. Hay algunos avicultores que han tenido malas experiencias con las semillas germinadas. A estos les respondería que cuando se preparan las semillas germinadas de manera que nos atreveríamos a comerlos nosotros mismos entonces no existe ningún problema. En otro comedero les ofrecemos pequeñas semillas como el mijo. Durante todo el año se les proporciona, dos veces al día,  frutas y verduras como manzana, pera, higos y zanahoria. De vez en cuando pedacitos de plátano y frutos de temporada como fresas, bayas de sorbier y remolacha acompañados de hojas de pisselit, mouron . Excepto para beber y bañarse, a los pullaria no les gusta bajar al suelo por lo que es referible que la comida esté a media altura.

 

Dimorfismo sexual

Después de haber conseguido con éxito la reproducción de la mayor parte de las especies de inseparables, conseguirlo con los pullaria ha supuesto un reto para mí. Con estos pájaros tenemos la ventaja de poder determinar el sexo basándonos en el color del plumaje. El color negro de la zona subalar en los machos es totalmente distinta del verde de las hembras. Otra característica visible en las aves alojadas en voladores  es el color de la curva del ala ligeramente azulada en el macho mientras que en las hembras esta curva es verde claro con una fina banda de color amarillo. En la mayoría de las hembras de mi colección, que son originarias de Togo, tienen una máscara casi amarilla. Esta característica solamente se da en los ejemplares importados de Togo.

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Formación de las parejas

En las importaciones escasean las hembras. Si sucede lo mismo en la naturaleza o bien se debe a  una preferencia por los machos que son mucho más rojos, es para mi un enigma. De los pocos pájaros que reproduzco la mayoría de los jóvenes que nacen son machos. Después de haber podido mantenerlos con vida durante algunos años pero sin resultados en la reproducción, en 1995, podía considerarme como feliz poseedor de tres parejas de Pullarias.

 

Conducta de anidación

La manera atípica de construir sus nidos es uno de los problemas que presenta esta especie. Los pullaria excavan su nido dentro de termiteros, en especial los arbóreos. Son las termitas quienes acaban y cierran el túnel y la cámara excavados por los pullaria. Este tipo de anidación tiene la ventaja de ser más seguros y además crean un microclima ideal dado su aislamiento térmico. La temperatura  no es constante pero sufre variaciones muy pequeñas con respecto a la temperatura exterior. Si queremos construir un nido debemos reproducir un termitero artificial y el material más adecuado para ello es el corcho. Usando placas de corcho de 2 a 3 cm. de grosor colocadas una al lado de la otra conseguiremos solidez y un buen aislamiento térmico que será bien aceptado por los pájaros.

Cuando se producen nidadas durante el  invierno es aconsejable añadir elementos de calefacción en el nido con el fin de mantener una temperatura constante de 24 a 28 grados.

 

Primera puesta

Fue durante el mes de noviembre cuando empecé a observar que la pareja copulaba de forma regular y que la hembra  empezaba a excavar el nido. A los diez días el túnel tenía una longitud de 35 cm. y conducía a una cámara de 6 cm de diámetro y una altura de 10 cm. situada en la parte superior del nido. La parte superior de la cámara estaba tan cerca de la tapa superior del nido que sólo con sacar un pedazo de corcho y con la ayuda de una pequeña linterna y un espejo podía mirar en su interior sin molestar a los pájaros.

A mitad de diciembre el vientre de la hembra mostraba cierto engrosamiento. Sin embargo transcurridas dos semanas sin ver un solo huevo me hizo pensar que se trataba de una falsa gestación, pero por Navidad por fin llegó la puesta del primer huevo. El 2 de Enero todo continuaba igual y una semana más tarde había tres huevos. El tiempo entre puesta era muy grande lo que nos hizo esperar algunas complicaciones. El 12 de febrero puso el cuatro huevo. Tal como habíamos previsto el embrión del primer huevo estaba muerto en un estadio muy primario. A los 23 día de la puesta del segundo huevo el macho se comportaba de una forma muy extraña. Entraba y salía del nido sin parar. Poco después la pareja estaban en el volador y pude mirar dentro del nido donde había un polluelo que parecía estar bien. Al día siguiente oímos piar a dúo. Un nuevo control. El 2 de Febrero nos mostró al mayor de los polluelos bien alimentado mientras que el más joven estaba muerto. El polluelo que acababa de nacer del cuarto huevo no parecía tener muy buen aspecto. La razón de todos estos problemas parecía ser una alimentación incompleta de la hembra ya que el buche del polluelo muerto estaba lleno de granos enteros. Al día siguiente murió el otro pichón.

Los pullaria recién nacidos están completamente desnudos, lo que no cambia durante los primeros días. A los 12 o 13 días abren loa ojos y cinco días más tarde las primeros cañones se abren y aparecen las plumas verdes. El emplume dura 4 semanas y ya es posible ver algunas plumas color naranja en el pico. Poco después aparecen las plumas azules de la cola mientras el pico se vuelve más oscuro. El polluelo superviviente mostraba un buche bien lleno pero a partir del día 19 los padres dejaron de alimentarlo. Entonces le dimos una mezcla de   7 cereales y pasta de huevo y lo volvimos a colocar en el nido. Dos días después tuvimos que repetir la misma operación y a partir de este momento se terminaron los problemas. A los 42 días de la eclosión un joven pullaria se balanceaba en la entrada del nido. No mostraba miedo alguno y cuando me acercaba al aviario iba directamente a colocarse entre sus padres.

 

Segunda puesta

La segunda puesta de esta pareja la perdí por un problema en la resistencia que calentaba el nido. Sin embargo una segunda pareja había empezado a criar. Eligieron un nido relativamente grande lleno de espuma blanca y que seguramente por esto no ofrecía unas buenas posibilidades de control Cuando estuve seguro de que la hembra estaba incubando los huevos, abrí el nido, desmontando la parte posterior y vi que los huevos estaban hundidos en una sustancia más o menos reducida a migas. Había un polluello que después de retirar la Mouse totalmente destruida estaba sobre el suelo bajo el que se encontraba la resistencia eléctrica. Así pude salvar otro pichón, de nuevo un macho. La lección que pude sacar de esta puesta es que este tipo de material no es adecuado para llenar el nido ya que impide llevar un control cuidadoso. Mi tercera pareja de pullaria necesitó algo más de tiempo para empezar a reproducirse. Mientras las puestas de las dos primeras parejas tuvieron lugar en los meses de noviembre y enero, la tercera pareja lo hizo durante el verano. A pesar de tener una buena aireación en el techo, las temperaturas en mi sala de cría se sitúan entre los 25 y 28 grados C y por la noche prácticamente se mantienen igual. Sólo disponían de un nido, porque el tiempo de los experimentos había terminado. El nido de 15 x 30 cm de base y 15 de alto estaba totalmente relleno de placas de corcho. Para darle un máximo de confianza a los pájaros tapicé todo a la parte exterior de nido con tela metálica sobre la que fijé una capa de yeso oscuro que le daba el aspecto de un termitero.

Por mi experiencia anterior supuse que excavarían un túnel a partir del orificio de entrada al nido, de 4,5 cm de diámetro, para girar luego hacía la izquierda hasta la cámara de cría. Por ello en este lugar corté en dos las placas de corcho lo que me permitiría controlar el nido desde la parte superior del nido. El nido había sido diseñado de tal manera que podía hacer estos controles sin descolgarlo de la pared. Todo parecía confirmar que mis pájaros estaban de acuerdo con mis previsiones y en menos de 15 días su cámara de reproducción estuvo lista. La puesta fue de 4 huevos puestos de forma regular y, aunque esta pareja parecía muy tranquila, me limité a controles muy cortos. Los frecuentes apareamientos de la pareja nos hacían esperar que los huevos estuvieran fecundados. Al cabo de 21 -22 días, nacieron 3 polluelos mientras que el cuarto embrión moría en un estadio de desarrollo muy primario.

Los primeros polluelos fueron anillados con anilla cerrada de 3,8 mm pero estos los anillé con anilla de 4mm a la edad de 12-14 días. Esta pareja consumía cada vez una mayor cantidad de pasta de huevo pero gustaban también de las pequeñas semillas. Esta comida se les ofrecía dos veces al día. Los resultados eran evidentes y los pequeños mostraban siempre el buche bien lleno durante nuestros controles. Entre los 40 y 43 día de su nacimiento los tres abandonaron el nido totalmente plumados. Como los anteriores no volvieron más al nido. De los tres casi con seguridad dos son machos y uno hembra. Solo 5 meses más tarde pude decir con el 100% de exactitud que todos mis jóvenes pullaria eran machos! No era como para estar demasiado feliz, pero visto todo en conjunto tenía la impresión que a partir de ahora todo mejoraría.

Seis meses después encontré uno de mis hembras reproductoras muerta en el suelo. Dos días después sentí miedo ya que encontré a mi primer ejemplar criado por mí que tenía 2 años muerto también. Dos semanas después otra hembra reproductiva murió. Todos los análisis señalaban una posible intoxicación dado el estado del hígado. Las entrevistas con los veterinarios que hicieron los análisis y con otros compañeros avicultores no aportaron ninguna solución. Solamente pudimos constatar que esto no sucede únicamente en esta especie cosa que no sirve de consuelo. Una muerte súbita no sólo se da en pájaros de importación sino también en ejemplares mantenidos en cautividad desde hace años. Por otra parte en mi colección que hace más de 10 años que han sido importados.

Conclusión

Deberíamos concluir que no sabemos más de esta especie que cuando empezamos con ella y no existen razones para ser optimistas. Los pájaros que sobreviven deben ser cuidados con la mayor atención. A pesar de las experiencias negativas que he tenido he tomado la decisión de continuar con esta especie con el fin de aumentar poco a poco el número de pullaria que se encuentran en loa aviarios.

 

Autor: Marcel Van Aelst            Con la autorización de la “Revue de  l’Association des Amateurs de Perruches et Perroquets”