ANATOMÍA Y PATOLOGÍA REPRODUCTIVA DEL MACHO

Anatomía

Los testículos (dos, a diferencia de lo que sucedía con los ovarios de las hembras) están situados junto a la parte anterior (craneal) de los riñones. En período de reposo son pequeños y suelen tener forma arriñonada; en época reproductiva se activan, aumenta su tamaño hasta 500 veces y se incrementa su aporte vascular. Generalmente adoptan un color más claro.
Los testículos están formados por tres tipos celulares; Los espermatozoides en desarrollo se organizan en cadenas, junto unas células que les aportan soporte físico y nutricional (células de Sertoli). Entre estas cadenas se disponen las células de Leydig, encargadas de la producción de hormonas masculinas.
Los espermatozoides avanzan a medida que maduran desde la zona más externa del testículo hasta el interior donde los conductillos por los que circulan se unen en un conducto mayor, el epidídimo, que se desarrolla en la estación reproductiva y que se continúa con el conducto deferente. Este conducto discurre sobre la superficie renal, junto al uréter y lleva a los espermatozoides hasta el urodeo, en la cloaca. También se desarrolla en la época reproductiva, y suele pasar desapercibido fuera de ella.
En el urodeo, el conducto deferente se prolonga ligeramente para formar una papila que facilita la transferencia del esperma en la cópula. Algunas especies, como las anátidas, poseen una especie de pene (el falo) en la zona ventral de la cloaca, que sirve para depositar el semen dentro de la cloaca de la hembra.

Regulación hormonal de la función testicular

Hay dos hormonas que se generan en una pequeña zona del cerebro, la hipófisis, en respuesta a la duración de la luz solar y por tanto a la estación del año, la FSH (hormona estimuladora del crecimiento folicular) y la LH (hormona luteinizante). La FSH actúa sobre los espermatozoides inmaduros y sus células de sostén, promoviendo su desarrollo; La LH estimula a las células de Leydig para que sinteticen testosterona, que es la hormona que en última instancia desencadenará los cambios que se dan en la llegada a la pubertad (caracteres sexuales secundarios), el desarrollo de los órganos reproductivos ( epidídimo, conducto deferente, etc) y los cambios comportamentales que aparecen en la época reproductiva (parada nupcial, cortejo, inspección del nido, etc.).
Estas dos hormonas tienen funciones análogas en la hembra: Estimular el crecimiento de los folículos ováricos (FSH) y provocar la ovulación (LH).

vet-1 Anatomía y patología reproductiva en el macho Anatomía y patología reproductiva en el macho vet 1   vet-2 Anatomía y patología reproductiva en el macho Anatomía y patología reproductiva en el macho vet 2

       Testículo inactivo                                                                            Testículo activo

Patología

Anomalías anatómicas

Falta de desarrollo de uno o los dos testículos; fusión de los dos en su aspecto craneal; hipoplasia (desarrollo incompleto); atrofia (con origen nutricional, hormonal, etc.). Atrofia o falta de desarrollo completa o parcial del conducto deferente. Alteraciones morfológicas del falo.
Estas alteraciones pueden dificultar en diferentes grados la función reproductiva, según afecten a uno o a los dos testículos ( como en el caso de la hipoplasia o de las afecciones del conducto deferente) y según se trate de un problema temporal o irreversible (por ejemplo en el caso de una atrofia de origen nutricional).

Tóxicos

Metales pesados como el mercurio o el cobre pueden impedir la formación de espermatozoides (espermatogénesis).

Problemas infecciosos :orquitis

La infección puede llegar a los testículos de forma ascendente, desde la cloaca o el falo; por contacto, a partir de una afección de riñón o a partir de una infección sistémica, por vía sanguínea. Puede provocar infertilidad transitoria o crónica, si la inflamación asociada provoca destrucción de las células testiculares.

Neoplasia (tumores)

Puede originarse en el testículo, a partir de cualquier línea celular, o tener su origen en otro órgano o tejido. Provocan esterilidad al sustituir a los espermatozoides.

Prolapso de falo

El falo queda expuesto y puede dañarse. Se trata de una urgencia y hay que proceder de forma similar a la del prolapso de cloaca: proteger la parte prolapsada con gasas humedecidas, pomadas, etc y solucionar el prolapso lo antes posible. A veces el daño que presenta el falo hace que esté indicada la amputación.

Texto y Fotos : Neus Morera

Clínica Veterinaria EXOTICS