Agapornis roseicollis opalino y variedad Long Feather

Aunque mis conocimientos sobre este tema no me permitan ser más extensivo, con este artículo sólo pretendo dar a conocer algunas características de dos variedades dentro de los Agapornis Roseicollis que, por recientes, características de dos variedades dentro de los Agapornis Roseicollis que, por recientes, puede que algunos aficionados aún las desconozcan.

sArticle-20111130220342-92 Agapornis roseicollis opalino y variedad long feather Agapornis roseicollis opalino y variedad long feather sArticle 20111130220342 92          sArticle-20111130215138-89 Agapornis roseicollis opalino y variedad long feather Agapornis roseicollis opalino y variedad long feather sArticle 20111130215138 89

Mutación  opalina

Después de varios años de haber abandonado la cría de agapornis, curioseando por internet, me llamaron poderosamente  la atención unas fotos de unos roseicolis que no había visto nunca. A partir de este momento empecé a indagar, a ver más fotos y , en uno de mis viajes a Holanda por fin pude  adquirir algunos ejemplares  de una mutación relativamente reciente, aparecida en EE UU en 1997.  Dichaa mutación  se conoce como OPALINO y se trata de un factor recesivo ligado al Sexo. La característica principal de  los ejemplares opalinos es que el rojo que manifiesta el roseicolis verde ancestral en la máscara,  se extiende por toda la cabeza y por el cuello, lo que le da un aspecto parecido a una Psitácula Cyanocéphala llamada vulgarmente Cabeza de Ciruela. Ver toda la cabeza de un color completamente distinto al resto del cuerpo le confiere un aspecto especialmente espectacular. Otra de las características de esta mutación es la total ausencia de plumas azules en la rabadilla. El descubrimiento de esta variedad de roseicollis hizo que retomará de nuevo la cría de Agapornis ante la posibilidad de introducir dicha mutación a otros colores, que a fin de cuentas es lo que nos gusta a muchos de los aficionados a las mutaciones.

sArticle-20111130214928-93 Agapornis roseicollis opalino y variedad long feather Agapornis roseicollis opalino y variedad long feather sArticle 20111130214928 93              sArticle-20111130215212-40 Agapornis roseicollis opalino y variedad long feather Agapornis roseicollis opalino y variedad long feather sArticle 20111130215212 40

 

Obsérvese la ausencia de plumas azules en el obispillo                                       Detalle de la cabeza 

Variedad “long feather”

Algo parecido me sucedió cuando tuve conocimiento y pude adquirir algunos individuos de los roseicolis llamados LONG FEATHER (plumas largas) ??Estos agapornis se distinguen de los roseicolis normales o estandar por su mayor tamaño, algo que se aprecia a primer golpe de vista. Esta diferencia de tamaño puede llegar a ser importante en algunos ejemplares.

sArticle-20111130215201-34 Agapornis roseicollis opalino y variedad long feather Agapornis roseicollis opalino y variedad long feather sArticle 20111130215201 34

Ejemplar macho de A. roseicollis long feather y hembra de tamaño standard

Sin embargo no es ésta la única diferencia que existe entre ambos. Cuando los observas más detenidamente puedes observar también otras diferencias tales como: un rojo más intendo de la máscara, patas más gruesas y una sensación general de mayor pesadez. Además tiene un comportamiento más tranquilo. De sobras conocida  es la tendencia a picar que tienen las hembras de los agapornis en general y los roseicolis normales no iban a ser menos, sin embargo en el caso de la hembras de L.F. cuando, por cualquier motivo,  tienes que cogerlas , hacen gala de una pasividad admirable. Esto no quiere decir por supuesto que podamos meterle el dedo en el pico. Por lo que he leído, existen algunas discrepancias con respecto a como apareció esta variedad. Mientras unos dicen que fue fruto de una selección de los ejemplares de mayor tamaño,  otros sostienen que aparecieron de forma fortuita  en un aviario y  que a partir de aquí fueron criándose hasta conseguir fijar esta característica. A mi entender las dos hipótesis son igualmente factibles, de manera que la polémica no tiene mucho sentido. Aunque admito que sería interesante conocer el verdadero orígen de esta variedad, su conocimiento no puede condicionar su cría. Cuando hemos criado o crían periquitos ingleses ¿nos ha preocupado como aparecieron?¿dejaremos de criar Long Feather por ignorar su procedencia? Como variedad siempre tendrá sus simpatizantes,  entre los que me encuentro yo.

 Algunas consideraciones

Voy ha hacer una serie de observaciones extraídas de las conversaciones mantenidas  con una criadora americana de Agapornis  y especialista en L.F. la Sra.Marilena Salmones. Cuando le pregunté a cerca de  los L.F. me dijo que no eran aves fáciles de criar y que,  debido a su tamaño, tardaban más en hacerse adultos. Me aconsejaba esperar por lo menos dos años para  emparejarlos. También afirmaba que de parejas de muy buen tamaño podían nacer hijos medianos a los que llamaba “intermedios”. Cuando dichos ejemplares se emparejan entre sí o bien con un ejemplar L.F. pueden dar buenos ejemplares. Los  ejemplares “intermedios” no debe confundirse con los hijos nacidos del emparejamíento de un L.F. con un roseicolis estándar. Según la Sra. Salmones este tipo de emparejamiento debe rechazarse ya que los descendientes pierden muchas de las características L.F. Es muy importante tener paciencia y disponer de un espacio para guardar los jóvenes el  tiempo suficiente para ver su desarrollo. Desprenderse demasiado pronto de un L.F. muy joven puede hacer que veamos como pasado un tiempo se transforma en un buen  ejemplar. De acuerdo con mi experiencia de cría con ellos, creo que es preferible reservar aquellos ejemplares  que , todavía jóvenes, muestran ya un buen tamaño y características, ya que no creo que con el tiempo pierdan ni lo uno ni las otras.

Como he dicho anteriormente los L.F., debido a su tamaño, tienen las patas muy desarrolladas cosa que podemos comprobar en el momento del anillamiento.  Si queremos anillarlos con  un diámetro de 4,4mm. hay que anillarlos muy pronto, entre los 6-7 días después de la eclosión; por lo que no parece muy  apropiado utilizar este tamaño de anilla. La Sra. Salmones recomienda hacerlo con un diámetro de 5 mm sin que por ello se les caigan y de esta forma evitaremos que  puedan tener problemas cuando sean adultos.  También mencionó que algunas hembras ponían gran cantidad de huevos, cosa que he podido constatar. El año pasado una hembra hizo dos puestas de 10 huevos todos fértiles y nacieron todos los polluelos, aunque evidentemente no pudo criarlos ella sola. Este año la misma hembra ha hecho una primera puesta de 7 huevos y  han nacido todos. En cuanto a la edad que deben tener para la cría probaré de emparejarlos al año y medio para observar si ello repercute de alguna forma en su comportamiento y también en la calidad de su descendencia. Espero poder contar estos resultados.

 

Texto y fotos:

Jesús Mazo